Thursday, November 27, 2008

Se rescatan los rehenes de Mumbai.


El presidente de Repsol YPF, Antonio Brufau, ha asegurado hoy que desea que los centros de decisión de la compañía permanezca en España y Argentina y se ha mostrado contrario a aceptar en el Consejo de Administración a un socio industrial que no siga las reglas del juego de la petrolera. Así, en línea con lo que afirmó ayer, ha reclamado a los posibles interesados en entrar en la petrolera que crucen la "línea mágica" del umbral del 30% que obliga a lanzar una OPA por el 100% de la empresa o que se queden por debajo de este porcentaje y se limiten a "colaDurante su intervención en el Foro España Innova, Brufau ha asegurado que si una compañía petrolera como Lukoil quiere sentarse en el Consejo de Repsol YPF deberá hacerlo para aportar valor y aceptar las reglas de juego, y no para cambiar las cosas, porque de lo contrario será considerada una "competidora" en vez de un socio industrial.

Además, ha añadido que "el control se produce cuando se pasa del 30% del capital", y ha advertido de que "los centros de decisión" del grupo son "enormemente importantes" y "se protegen mejor" si un accionista "no es propietario del 100%" de la compañía.

En cualquier caso, ha asegurado que su intención es que Repsol YPF siga siendo "privada e independiente", por lo que no sería lógica, dijo, la intervención pública para impedir la entrada de la rusa Lukoil en su capital a través de la compra de las participaciones de Sacyr Vallehermoso y La Caixa. No obstante, ha añadido que no es la persona indicada para decir "si hay que intervenir o no" en Repsol. En todo caso, ha advertido de que "las soluciones deberían pasar por criterios estrictamente privados".

Asimismo, tras citar las especulaciones acerca de "rusos, franceses o italianos" interesados en el accionariado de la petrolera, ha considerado que "no todo el mundo es malo por su procedencia ni todo el mundo es bueno por su procedencia". Los requisitos exigidos, ha recordado, son que, con menos del 30%, se respete la independencia, condición de empresa privada y origen "hispano-argentino" de Repsol".borar" y "aportar valor".

Ovi.

Thursday, November 13, 2008

Barça - Benidorm


Destensado, el Barcelona pasó ayer un mal rato con el Benidorm, que se puso muy gallito, dispuesto no sólo a pelear el partido y después la eliminatoria. La noche se puso tan peligrosa para los azulgrana que Guardiola recurrió a Xavi y Eto'o después de apostar desde la salida por Messi. La seriedad de la alineación solamente sirvió para remarcar las dificultades del Barcelona, que sólo pudo marcar un gol, y de penalti, a cuatro minutos del final. Fecundo ante rivales notables, los azulgrana cuentan actuaciones desagradables ante adversarios de menor cartel como el Numancia, el Basilea o el Benidorm, que jugó un muy buen partido pese a que la noche invitaba al recogimiento, tanto por el frío como por la ventaja adquirida por el Barça en la ida (0-1)
El equipo azulgrana no se dio por enterado de la arenga de Guardiola durante la previa y se desentendió del partido. Le pudo la modorra y quedó expuesto con cierta reiteración al fútbol vigoroso del Benidorm, competitivo y decidido, dispuesto a pelear sin concesiones y desde el rigor táctico. El agarrotamiento barcelonista contrastaba con la valentía del plantel de Paco López. No prendía la chispa del juego azulgrana, cuya actuación remitía a menudo al choque aborrecible contra el Basilea. El Benidorm acompañó su buena presión defensiva con llegadas interesantes. Pudo marcar nada más empezar en un centro cruzado que no punteó Chupe o después en un libre directo de Luismi que Pinto sacó junto al palo. El portero era requerido regularmente, a veces con las manos y otras con los pies, siempre más activo que sus delanteros, desconectados de la media. Nadie combinaba en el Barça. Había partido para desdicha del equipo azulgrana, sorprendentemente paralizado, anudado por un contrario que jugaba lejos de su área, de manera ambiciosa.

El encuentro se puso tan feo para el Barcelona como estupendo para el Benidorm, cada vez más cómodo, firme y dueño del campo. De la distensión se pasó a la ansiedad y, entre medio quedó algún momento de miedo en el bando azulgrana. Ni siquiera Messi acertaba a superar a Caballero en el mano a mano ni tampoco en los disparo cruzados con los que acostumbra a acabar sus largas conducciones. Falto de línea de pase, el Barça apenas remataba a portería. No precisaba el chut ni le daba velocidad al juego mientras el Benidorm entraba fácilmente por las dos bandas y Flavio cogía la espalda de los centrales.

A Guardiola no le quedó más remedio que recurrir a Xavi para que procurara cambiar el guión del partido y a Eto'o para que intentara rematarlo. No mejoró, sin embargo, la circulación del balón ni tampoco la pegada. La incertidumbre sólo se rompió cuando Rueda trastabilló y arrolló a Bojan. El árbitro pitó penalti y Messi necesitó de dos disparos para marcar porque Caballero, sensacional en cada intervención, rechazó la pena màxima. El balón, sin embargo, quedó suelto y La Pulga lo envió a la red.

Tenía razón Guardiola cuando receló del partido en la previa y puso mucha munición en la cancha. El técnico, sin embargo, no consiguió poner en guardia a los jugadores. No es una novedad sino que los lapsus del Barça se producen de forma intermitente, generalmente en noches con muy poca gente y ante contrarios sin cartel que le niegan los espacios, circunstancia que refleja que todavía se trata de un equipo en formación por más invicto que permanezca desde Soria.